martes, 13 de diciembre de 2011

La SSPX y la jurisdicción

Hace ya algunas semanas, rorate-caeli publicó un artículo de Côme de Prévigny acerca del estado actual de las "negociaciones" entre la SSPX y la Santa Sede. Hubo una frase de este texto que me indignó, lo cual motivo dos comentarios míos. Reproduzco el primero de ellos, que sintetiza perfectamente un error en el que incurre la SSPX al evaluar su situación eclesiológica.
De Prévigny dice: "Todos ellos (los sacerdotes de la SSPX) desean ardientemente una regularización de su sociedad. ¡Esto haría sus tareas diarias mas fáciles!"

Leer cosas como estas me hace pensar que dentro de la SSPX hay una comprensión incompleta de lo que es la jurisdicción, o al menos una idea que no está en linea con la tradición o la doctrina común antes del Concilio Vaticano II.

Es "sententia communis" (o al menos, lo era antes del concilio, de acuerdo a la Catholic Encyclopedia) que debido a la constitución monárquica de la Iglesia, todo poder ejercido sobre ella (o cualquier porción de ella) debe emanar inmediatamente del Soberano Pontífice (cf, Enciclopedia Católica, Obispo, Derechos y Poderes del Obispo). Nuestro Señor Jesucristo constituyó la Iglesia de tal forma que todo fiel estuviese bajo la jurisdicción de un Sucesor de los Apóstoles. La ordenación episcopal confiere la condición de ser un Sucesor de los Apóstoles, pero la jurisdicción, el derecho de enseñar, gobernar y santificar cualquier porción de la Iglesia, solo puede provenir del Papa (de nuevo, esto no es ex cathedra pero es la enseñanza común de los teólogos, especialmente antes del Concilio Vaticano II)

En cualquier caso, la jurisdicción es un elemento esencial de la Iglesia, establecido por el Derecho Divino. No es un punto menor del derecho canónico positivo, que puede simplemente ser ignorado si uno juzga privadamente que sería mejor hacerlo "pro salus animarum". Es verdad que la Iglesia "suple" la jurisdicción para actos particulares bajo ciertas condiciones, pero no existe algo como una jurisdicción suplida para todo un apostolado, misión o Iglesia Particular.

Entonces, si los sacerdotes de la SSPX "desean ardientemente una regularización de su sociedad", no debe ser simplemente para hacer "sus tareas diarias mas fáciles", sino para realmente tener el derecho de enseñar, santificar y gobernar a la gente a la que sirven... para que ellos estén bajo la jurisdicción de un Sucesor de los Apóstoles en plena comunión con el obispo de Roma, tal y como Nuestro Señor estableció. La SSPX puede aducir que reconocen la jurisdicción del ordinario local, ¡pero el problema es que las personas a las que sirven no!

El otro comentario hacía referencia a los problemas doctrinales, así que no lo copio ya que no tiene mucho que ver con la presente discusión. Agrego algunas notas como para cerrar este post:

En mi opinión personal, realmente hubo un "estado de necesidad" durante los años en los que se formó y creció la SSPX. Hubo un gran número de fieles que se escandalizaron por la destrucción de la liturgia, el cambio en el lenguaje teológico, ciertos abusos, etc. Es perfectamente lógico y comprensible que estos fieles acudiesen a sacerdotes de grupos tradicionalistas para seguir recibiendo los sacramentos y la catequesis. En esta situación, no cabe duda de que la Iglesia suplió la jurisdicción para Confesiones, Matrimonios y demás actos que la requiriesen para su validez y/o licitud.

La pregunta es hasta que punto puede este estado de necesidad persistir: La Misa tridentina ya ha sido liberada y de a poco va teniendo mas disponibilidad en todo el mundo. Todavía persisten problemas de orden doctrinal, es verdad... yo más bien diría teológicos. ¿Son suficientes estos problemas para seguir aduciendo un estado de necesidad? ¿Es necesario que sean resueltos antes de procurar una regularización? Son preguntas difíciles, pero creo que hay un criterio válido que puede usarse para responderlas:

La comunión en la Iglesia tiene como presupuesto necesario, el que se comparta una misma Fe. En la medida en que los fieles "tradicionalistas" no crean tener la misma Fe que sus respectivos obispos o que el resto de la Iglesia (es decir, si creen que el Papa y demás obispos en comunión con él, yerran en cuestiones "de fide"), el estado de necesidad persiste (en tanto y en cuanto estos fieles deseen la comunión, sino, estamos hablando de un cisma). Tampoco puede haber una "regularización" en esta situación; la jurisdicción solo puede ser conferida a un Sucesor de los Apóstoles "en comunión" (de fe) con el Papa, o delegada en presbíteros también en plena comunión de fe.

¿Son "de fe" los problemas doctrinales que plantea la SSPX? A priori me parece que no... ni la libertad religiosa, ni la colegialidad, ni las leyes litúrgicas, ni el ecumenismo han sido objeto de definiciones ex cathedra, al menos hasta donde llegan mis conocimientos. Muchos dirán que la "libertad religiosa" fue condenada ex cathedra en Quanta Cura... eso ameritaría una discusión teológica a parte, pero a priori me parece que no (alguien en el Concilio debió haberse dado cuenta de que estaban promulgando una herejía... y ni siquiera mons. Lefebvre catalogó de herética a Dignitatis Humanae, Ottaviani tampoco... en fin...). Pero bueno, si la SSPX dice que si, entonces es un tema que debe ser aclarado antes de proceder a una regularización (o declarar inexistente el estado de necesidad).

También está el tema de la Professio Fidei... esta "profesión" es el texto que manifiesta (al menos jurídicamente) la comunión de Fe que debe darse entre los creyentes... deben hacerla todos aquellos que son elegidos para desempeñar un oficio eclesiástico. Según se dice, el famoso "Preámbulo Doctrinal" requeriría la aceptación de este texto. Resulta ser que su último párrafo reza: "Me adhiero, además, con religioso obsequio de voluntad y entendimiento, a las doctrinas enunciadas por el Romano Pontífice o por el Colegio de los obispos cuando ejercen el Magisterio auténtico, aunque no tengan la intención de proclamarlas con un acto definitivo.". Aquí está el problema. Refiero a mi anterior entrada acerca de la SSPX y el Obsequio Religioso. Como dije en dicho post, opino que el otorgar el obsequio religioso no implica necesariamente la "adhesión" o "asentimiento" a la doctrina propuesta... pero bueno, eso es otro tema del que ya he hablado. Aquí se mezclan las cosas, porque si bien el problema no sería "de fe" sino relativo a doctrinas reformables, estas requerirían "algo" (obsequium religiosum) que la SSPX no estaría dispuesta a dar (en caso de que obsequium signifique asentimiento)... y harían bien, porque solo las verdades de Fe exigen asentimiento de Fe (si el intelecto o la conciencia me dicen que algo es erróneo, es imposible para la voluntad dar asentimiento). Tal vez si en lugar de decir "Me adhiero, además, con religioso obsequio..." dijese "Respeto, además, con religioso obsequio..." estaríamos mas cerca de un acuerdo. Como he dicho, el Magisterio le debe a la Iglesia una definición precisa y clara de lo que es el "obsequium religiosum".

Así que bueno, todavía está por ver en que termina todo esto.

2 comentarios:

  1. Pienso que el "estado de necesidad" ya no puede invocarse. Hay crisis en la Iglesia, gravísima, y tardará por lo menos unos 50 años en desandarse el camino de destrucción ya recorrido. Creo que una FSSPX regularizada podría contribuir a la solución de la crisis. Además, muchas personas que hoy no se animan a cruzar el cerco canónico, podrían acceder a la Misa tradicional y a un cura que se sienta a confesar con los 10 mandamientos en la cabeza, lo que en muchos lugares es muchísimo.

    Mi temor es que Levada haya propuesto cosas que la FSSPX previsiblemente no podría aceptar hoy. Que le hayan puesto un mínimo muy elevado. Lo que me daría mucha bronca -lo confieso- porque a los obispos y cientos de curas que promocionan la ordenación de mujeres no se los suspende ni se les hace firmar un post-ámbulo doctrinal (se supone que firmaron la profesión de fe)

    Saludos.

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  2. Estimado Martin Ellingham,

    Casualmente acabo de dejar un comentario en info-caótica acerca de las intenciones de Levada con el Preámbulo: yo pienso que ha propuesto cosas que previsiblemente la SSPX no puede aceptar... precisamente para que venga la contrapropuesta y trabajar sobre ella. Si como salida de toda esta tertulia obtenemos un catecismo aceptable para la tradición, una Professio Fidei clara, una definición concisa del grado de asentimiento debido al magisterio no infalible... la ganancia sería increíble. Se que es un deseo por demás optimista, pero estando el Espíritu Santo de por medio quien sabe... tal vez mis especulaciones mas optimistas terminen siendo superadas.

    Muy cordiales saludos, y muchas gracias por darse una vuelta.

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