miércoles, 2 de noviembre de 2011

Legalización del aborto - Más argumentos en contra

El día de ayer se aprobó en comisión el proyecto de ley que pretende despenalizar el aborto en la Argentina (Update: aparentemente se cayó el dictamen). Dadas las circunstancias, creo conveniente volver a abordar el tema. En vista de que ya he dado anteriormente argumentos en favor de la humanidad del embrión y su consecuente derecho a la vida que aún no han sido refutados (no digo aquí en este blog pues nadie lo lee, sino en general), en esta entrada me centraré en la perspectiva legal del asunto.

Status biológico y status legal del embrión


¿En razón de qué alguien tiene derechos? Diferentes escuelas de pensamiento intentaron responder a esta pregunta. Hasta el acontecimiento del nazismo, no pocos intelectuales sostenían posturas iuspositivistas puras: decían que el ser humano tenía derechos simplemente porque la ley lo decía, porque alguien había legislado de tal forma que así fuese. Luego de que Adolf Hitler llevara adelante su "solución final" (respetando plenamente el derecho positivo de la Alemania nazi), dichas posturas fueron abandonas por cualquiera que fuese medianamente coherente. Como respuesta a este acontecimiento es que surge la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Independientemente de su formulación, el trasfondo filosófico de esta declaración es que todo ser humano tiene ciertos derechos, simplemente por ser humano, por ser un individuo perteneciente a nuestra especie.

Es importante recalcar que el fundamento por el cual se sostiene que las personas tienen derechos, es biológico: la pertenencia a la especie humana. No cabe en esta concepción un fundamento filosófico (ya que cada estado, gobierno, grupo, etc., podría redefinir filosóficamente el concepto de persona y entonces los derechos humanos servirían de nada) ni un fundamento biológico-subjetivo (ya que cada estado, gobierno, grupo, etc., podría redefinir las cualidades biológicas que debería poseer un organismo humano para ser considerado persona). La única postura aceptable, si es que queremos conservar los derechos humanos como algo inapelable, es que la biología nos diga qué es lo que un ser humano es, prescindiendo de todo criterio filosófico o subjetivo.

Y, como ya he demostrado en mi entrada previa contra el aborto procurado (y también en mi refutación a las posturas abortistas de Benjamín Forcano), ya desde el momento de la concepción, el embrión es un nuevo ser viviente perteneciente a la especie humana. De esta forma, si sostenemos que el status legal de una persona deviene de su condición biológica de ser humano, debemos sostener que a un embrión debe imputársele el mismo status legal. Cualquier otra distinción estaría introduciendo un principio subjetivo o filosófico que podría extenderse a cualquier tipo de arbitrariedad. Cabe destacar que, actualmente, la ley considera al embrión persona: La ley 23.054 incorporó el Pacto de San José de Costa Rica a nuestra legislación, el cual reconoce a la persona como tal desde el momento de su concepción.

La problemática de los abortos ilegales y las muertes maternas


Como bien se sabe, independientemente de la actual ilegalidad del aborto, se realizan en nuestro país decenas de miles de abortos. Las cifras mas difundidas promedian los 500.000 abortos por año, aunque tal número es poco creíble. A priori, esta situación no supone algo novedoso para una ley: están prohibidos los robos, asesinatos, estafas, etc., pero aún así acontecen; la ley no basta para impedirlos. Sin embargo, está el drama de las muertes maternas: La tasa de mortalidad materna en nuestro país es de 55 muertes cada 100.000 nacimientos, de las cuales un 26,7% corresponden a abortos clandestinos. Según datos del Indec (de los años 2006 a 2008), la cantidad total de muertes maternas por abortos clandestinos no superaría las 100 por año, aunque aparentemente, en estos últimos años experimentó un aumento. También hay fuentes que dicen que el porcentaje de muertes imputables a abortos trepa hasta al 50%, así que en el peor de los casos, estamos hablando de entre 100 y 200 muertes anuales debidas a abortos ilegales.

Si bien cuando hablamos de vidas humanas las cantidades no son importantes, es fundamental tener en cuenta la magnitud del problema para buscar soluciones adecuadas. Como bien se dice, con o sin ley, abortos seguirá habiendo. Reducirlos significativamente requeriría medidas estructurales, tales como políticas de apoyo a las mujeres que no pueden dar manutención adecuada a sus hijos, re-estructuración del sistema de adopción, persecución activa de abortistas, etc. Ahora bien, muchos se dicen contrarios al aborto pero en favor de la despenalización para evitar estas muertes maternas. Yo me pregunto: ¿Es necesario legalizar un asesinato para evitar a lo sumo 200 muertes al año? ¿No bastaría con una mejora en las condiciones sanitarias u otro tipo de políticas menos drásticas e ideologizadas? Al fin y al cabo, legalizar el aborto para evitar muertes inocentes sería como legalizar el robo para evitar las muertes que acaecen en dichas situación. Podríamos repartir armas no letales entre los ladrones para que puedan quitarnos nuestros bienes sin matarnos. Pero no, como ya he dicho...

...no se puede legalizar lo inmoral


Ya había mencionado este principio y ahora voy a explayarlo un poco más. Como hemos demostrado en entradas anteriores y reiterado en la primera sección de la presente, desde el momento de la concepción, el embrión es un ser humano con derecho a la vida, por lo que interrumpir su desarrollo es, material y moralmente, un asesinato. ¿Que implica sostener que algo así puede legalizarse? Que cualquier cosa puede legalizarse independientemente de su naturaleza moral; podríamos volver a legalizar la tortura o la esclavitud, o legalizar el robo y el asesinato, si hay razones suficientes para hacerlo, o simplemente si una mayoría democrática lo exige. Este es el iuspositivismo puro al que nos referíamos al comienzo de esta entrada. Esta postura debe rechazarse como errónea, aberrante, inhumana. Hacer legal algo injusto o malo, sea cual sea la motivación detrás de dicha ley, es siempre un error.

Además, hay otra cuestión a menudo ignorada por la progresía: las leyes son una fuerza formadora de la moralidad de una sociedad. Es muy difícil que, luego de algunas décadas, algo que la ley permite sea considerado "malo". De la misma forma que tiende a verse a aquello que la ley permite como "bueno", o al menos moralmente neutral. Ciertamente que aquí estamos generalizando, pero si lo vemos desde el punto de vista estadístico, la legalización del aborto tenderá inevitablemente a que aumente su número, tal y como sucedió en España. Otro ejemplo es el de Inglaterra, en donde el mismo legislador que propuso legalizar esta práctica en 1967, ahora dice que hay "demasiados abortos", ya que las mujeres inglesas usan el aborto como si fuera un método más de contracepción. Otro artículo aduce que en este país no son raros los casos de adolescentes que ya se han practicado cuatro o más abortos antes de cumplir 18 años.

El mal llamado "aborto terapéutico"


No quiero terminar esta entrada sin exponer algunos principios con respecto al mal llamado aborto terapéutico. Digo mal llamado, pues dícese terapéutico de aquello relacionado con el tratamiento y curación de enfermedades, y un aborto no puede tener nunca nada que ver con eso. En principio, porque siempre implica la supresión de una vida humana; y segundo, porque una acción semejante no "cura" nada... a lo sumo puede reducir (o eliminar) el riesgo que supone la conjunción del embarazo con una condición médica subyacente (la enfermedad en cuestión), pero esta nunca se verá "curada" por el aborto; si no cambia esta condición subyacente, un nuevo embarazo producirá la misma situación. Teniendo esto en cuenta, no se puede considerar al aborto terapéutico como algo aceptable sin aceptar la nefasta doctrina del bien superior, a saber, que el fin justifica los medios (siendo el fin la salud de la madre y el medio el asesinato de un ser humano).

Personas con mucho menos conciencia moral (no lo digo despectivamente, sino que realmente no son conscientes de las implicancias morales de las posturas que sostienen), justifican también el aborto en caso de violación. Aquí hay múltiples cegueras: En el "mejor" de los casos, no se considera humano al embrión (esto es una ceguera ante la evidencia científica). Si se lo considera humano, no se lo considera con derechos (una ceguera moral). Si se lo considera humano y con derechos, se considera que el fin justifica los medios y que el derecho al supuesto bienestar psicológico de la madre es un derecho superior al derecho a la vida del embrión (una doble ceguera moral todavía peor). Y digo supuesto bienestar psicológico, porque es una locura pensar que abortar a un ser humano surgido de una violación puede servir como paliativo del dolor inflingido por esta. Me gustaría ver algun estudio serio que demuestre que abortar reporta algún tipo de beneficio a las víctimas de violación. De todas formas, no es la cuestión de fondo: así reportase algún beneficio (hipótesis, a mi juicio, demencial), el derecho a la vida de una persona prima por sobre el derecho al bienestar de otra. Y finalmente, prescindiendo de toda reflexión legal, nunca se puede justificar la realización de un mal objetivo, por más elevado que sea el fin que mediante él pueda obtenerse.

Conclusión


Sinceramente no se muy bien como concluir esta entrada. Aún me quedan por refutar esas aberrantes teorías que postulan que el embrión se vuelve humano desde el momento en que la madre decide aceptarlo como hijo. Ante algo semejante uno duda de las capacidades intelectuales de su interlocutor. ¿Acaso un acto volitivo de una persona puede cambiar la condición humana de otra? ¿Se puede "decidir" que alguien es o no es humano? De esto me ocuparé en otra entrada. De momento, solo puedo rezar para que la racionalidad y la justicia venzan en el debate legislativo que se llevará a cabo, y participar de cuanta marcha se haga para evitar esta locura. Invito al eventual lector a hacer lo mismo.

2 comentarios:

  1. http://stomasmoro.blogspot.com/2011/11/por-que-el-aborto-debe-ser-penalizado.html?spref=fb

    http://abortoyverdad.blogspot.com/

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  2. Invito a leer este artículo que indica cómo se sería posible establecer el aborto en Chile desde una perspectiva de derecho constitucional, atendido criterios de moralidad, y atendido a cómo se trata a nivel doctrinario en el extranjero.

    http://entropialimite.blogspot.com/2011/06/caso-hipotetico-legalizacion.html

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