viernes, 25 de noviembre de 2011

La oración de los paganos, pluralismo religioso, ejemplaridad de los Santos, etc.

Hace algunos días me vi envuelto en un debate en el blog Unam Sanctam Catholicam. El autor de este blog es "Boniface", historiador y católico tradicionalista, quien motivado por el reciente encuentro de Asís, el 18 de Noviembre posteó una entrada intitulada "Nadie que niega al Hijo tiene al Padre". En esta entrada, planteó el problema de la "relación" entre el Dios verdadero y quienes le rezan a deidades falsas. En el encuentro de Asis, el Papa pidió a gentes de diversos credos que recen por la paz, por lo que Boniface planteó esta pregunta en su post: "Si le decimos a un Hindu, 'reza por la paz del mundo' ¿A quien le estamos pidiendo que le rece?"

Según el bloguero en cuestión, solo hay tres posibilidades:

  1. Se le está pidiendo que le rece a algo que no existe
  2. Se le está pidiendo que le rece a demonios
  3. Se le está pidiendo que se le rece al Dios verdadero

Boniface descarta la tercera posibilidad, basándose en cuatro citas bíblicas. La primera es 1Jn 2, 22-23:
¿Quién es el mentiroso sino el que niega que Jesús es el Cristo? Ese es el Anticristo, el que niega al Padre y al Hijo. Todo el que niega al Hijo tampoco posee al Padre. Quien confiesa al Hijo posee también al Padre.


Tambien cita 2Jn 9:
Todo el que se excede y no permanece en la doctrina de Cristo, no posee a Dios. El que permanece en la doctrina, ése posee al Padre y al Hijo.


Finalmente, cita las palabras de Jesucristo en el Evangelio según San Lucas (Lc 10, 16) y de San Pablo en el capítulo 5 de la epístola a los Romanos (Rm 5, 1-2):
«Quien a vosotros os escucha, a mí me escucha; y quien a vosotros os rechaza, a mí me rechaza; y quien me rechaza a mí, rechaza al que me ha enviado.»

Habiendo, pues, recibido de la fe nuestra justificación, estamos en paz con Dios, por nuestro Señor Jesucristo, por quien hemos obtenido también, mediante la fe, el acceso a esta gracia en la cual nos hallamos, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.

Con esta evidencia bíblica, Boniface concluye que "El rechazo de Cristo como Señor y Mesías significa ipso facto el rechazo de Dios Padre. No puedes rehusarte a aceptar a Cristo y aún así aducir tener acceso al Padre. La única razón por la que podemos tener "el acceso a esta gracia en la cual nos hallamos" es por la paz que tenemos con Dios Padre a través de Jesucristo, nuestro Señor. Sin Cristo, no hay paz con Dios y ciertamente no hay comunión con Él, de forma tal que podamos pararnos hombro a hombro con no-cristianos y pedirle a estos que le recen a su dios para pedirle cosas."

Esto motivó una primer respuesta de mi parte. En dicha respuesta, le aclaré al autor del blog que si bien la evidencia teológica que presentaba en favor de su opinión era buena e interesante, uno no podía considerar "cerrado" el asunto: lo que importa es lo que el Magisterio haya enseñado, la evidencia teológica no basta para considerar una opinión como definitiva. Con lo cual, uno puede sostener legítimamente ambas posturas: Que Dios escucha las oraciones de los paganos o que no.

Boniface me contestó diciendo que el no decía que "Dios no puede escuchar a los paganos, sino que estos no tienen una relación significativa con Él, de tal forma que pudiesen pedirle a Dios favores y esperar ser oídos".

Hecha esta aclaración, di el debate por terminado, ya que opino lo mismo que el bloguero: Solo la religión verdadera puede traer una verdadera comunión con el Dios verdadero. Si Dios escucha las oraciones de los no-cristianos, es porque elige hacerlo libremente, a pesar de las creencias erróneas del orante en cuestión. Agregué que yo opinaba que si este supuesto "pagano" era realmente ignorante con respecto a Cristo de forma invencible, y si pedía algo que podía ser considerado un bien objetivo (como la paz del mundo), uno podía tener esperanzas considerables de que fuese escuchado. Otro comentarista agregó posteriormente que también podía un católico pedirle a Dios que escuche al no-cristiano, aumentando así la esperanza de que la oración fuese eficaz a pesar de los errores teológicos. En fin, diversas conclusiones y teorías intercambiadas con altura.

Sin embargo, la cosa no iba a terminar ahí. El posteo tenía la siguiente cita de la madre Teresa de Calcuta:
"Nunca tratamos de convertir al cristianismo a aquellos que reciben ayuda de las Misioneras de la Cardidad, pero en nuestro trabajo damos testimonio del amor de la presencia de Dios, y si católicos, protestantes, budistas o agnósticos se vuelven a causa de esto mejores hombres (simplemente mejores), estaremos satisfechas. Es cuestión del individuo a que iglesia pertenece. Si ese individuo piensa y cree que ese es el único camino hacia Dios para él o ella, ese es el camino por el que Dios entra a su vida. Si no conoce ninguna otra forma, y no tiene dudas de tal forma que no tiene necesided de buscar, entonces ese es su camino a la salvación".

Es a raiz de esta cita que, inmediatamente luego de la respuesta de Boniface a mi comentario, cae el siguiente comentario anónimo:
"¿Cómo puede ella ser considerada una Santa cuando niega a Cristo de esta forma? ¿De cuantas almas condenadas no es ella responsable? No lo entiendo. No entiendo como pueden dar vueltas en círculos hablando de "no acusarla" (de herejía)(...). Estoy tratando de convertirme a la Iglesia Católica, pero no veo otra forma mas que pensar que, o el proceso de beatificación es defectuoso, o la Iglesia Católica no es la verdadera Iglesia. Si Dios es lo suficientemente misericordioso como para perdonar a esta terrible y obstinada pecadora, eso es una cosa, pero que la Iglesia la beatifique es repugnante. Y es igual con Juan Pablo II.

¿Por qué debería luchar contra mis pecados cuando la Madre Teresa negó a Cristo y fue al cielo? ¿Por que debería ser odiado y expulsado de mi propia familia cuando un Papa como Juan Pablo II, que ha mandado mas gente al infierno que cualquier otro, es llamado "Magno"? No hay razón."

Es el primer caso que veo de alguien que ni siquiera es católico pero ya es lefebvrista (y de los malos). Pensé por mis adentros: "Si el dueño del blog se pasó de mambo, ahora que se arregle", y me suscribí al thread para ver que contestaba. Para mi sorpresa, la mejor respuesta con la que pudo salir Boniface (y su colaborador Anselm, que es teólogo con diploma y todo) fue: "Las beatificaciones no son infalibles".

Me puse verde. Escribí una larga respuesta aclarando los siguientes puntos:

  • Que el texto citado de la Madre Teresa es compatible con lo que la teología llama "ignorancia invencible". Es por eso que ella aclara que la acción de Dios en el no-católico se da si este "no tiene dudas", "no conoce otro camino", "no tiene necesidad de buscarlo", etc. Si bien no es apropiado llamarlo una "vía de salvación", al no ser el texto un tratado de dogmática, puede ser interpretado de forma ortodoxa.
  • Que la mala imagen que el comentarista tenía de Juan Pablo II y la Madre Teresa no solo se basaba en este error teológico, sino en un pecado de juicio temerario, es decir, juzgando ciertos actos como malos sin tener evidencia de ello.
  • Que la gente de la Congregación para las Causas de los Santos tienen no solo mas conocimientos teológicos que él, sino además más recursos como para investigar, y que, de nuevo, si quería evitar más juicios temerarios, tenía que considerar su investigación de la vida de estas dos personas como objetiva.

Habiendo neutralizado casi todos sus argumentos, el "lefebvrista anónimo (aún-)no-católico" me contestó simplemente que él no juzgaba a la Madre Teresa y a JPII, sino la decisión de la Iglesia de haberlos propuestos como ejemplo.

A eso contesté:
"Hasta donde se, la certeza teológica de las canonizaciones y beatificaciones (según el común de los teólogos, infalibles las primeras, irreformables las segundas) aplica solo a decir que la persona en cuestión está en el cielo. Si debe hacerse un ejemplo o no de dicha persona, es una decisión pastoral que, hasta donde se, no es infalible. De todos modos, es competencia exclusiva del obispo de Roma, e incluso si este pronunciamiento no es infalible, si él pone a alguien como ejemplo, no soy nadie para juzgar su decisión.

Como recomienda San Pablo, voy a "juzgar todo" y "aferrarme a lo bueno" (de lo cual hay muchísimo tanto en la vida de la Madre Teresa como en la de Juan Pablo II). Y si encuentro algo en su vida que es cuestionable o incluso escandaloso (por ejemplo, Juan Pablo II besando el koran), simplemente voy a ignorarlo, ya que ellos no tuvieron el don de la impecabilidad (el don sobrenatural de no poder cometer pecados, ni siquiera veniales)"

Para que... me saltó este pibe con que yo era un débil en la Fe, un cobarde, que no sabía distinguir la humildad de la cobardía, que conmigo no se iba a convertir nadie, que los ateos se iban a reír de mi... en fin... pobre pibe. Estaba buscando que yo pise el palito para empezar a acusarme de todo lo que acusan los "rad trads" a aquellos a quienes caracterizan como "neo con".

Y pisé el palito: debería haber basado mi defensa de las beatificaciones en cuestión, basándome en el número 78 de Auctorem Fidei, el cual dice que es imposible que la Iglesia mande a hacer algo dañino a la Fe (en este caso, la devoción a Juan Pablo II y la Madre Teresa). Es más, ahora caigo en cuenta de que por medio de este argumento podría llegar a proponerse la infalibilidad de las canonizaciones y beatificaciones en cuanto decisiones pastorales (o mas bien, devocionales/litúrgicas).

Pero bueno, no es mas que otro caso del esprit de l'escalier que me caracteriza. No me resta mas que rezar por mi interlocutor.

3 comentarios:

  1. Estimado Webmaster:

    O sea que, de acuerdo a tus puntos de vista, Teresa de Calcuta es una santa LEGITIMA?, y aun mas: JPII es un beato legitimo?

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  2. Derechos,

    Si por "beatos legítimos" usted se refiere a beatos que han sido proclamados como tales de acuerdo a los procedimientos canónicos vigentes, entonces la respuesta es sin duda afirmativa.

    Si por "beato legítimo" se refiere a un beato que realmente haya vivido las virtudes cristianas en grado heróico, entonces cabe preguntarse si es posible que la Iglesia proclame "beatos ilegítimos".

    Como decía hacia el final de la entrada, Pío VI condenó como "falsa, temeraria, escandalosa, perniciosa, ofensiva a oídos píos, injuriosa a la Iglesia y al Espíritu Santo que la guía; por lo menos errónea", la tesis jansenista de que la Iglesia puede, en el ejercicio auténtico de sus potestades, imponer disciplinas peligrosas o nocivas a la Fe. (Auctorem Fidei, tesis condenada nº78)

    Entonces, si la Iglesia ha mandado la veneración como beatos de Juan Pablo II y la Madre Teresa de Calcuta, no se puede decir que esto sea peligroso o nocivo, sin trasgredir la censura establecida por Pio VI.

    Si usted encuentra cualquier cosa en la vida de estas personas que le escandalice, recuerde cual es su deber cristiano al momento de evaluar las acciones de su prójimo: el juicio benevolente.

    Sepa también que si quiere evitar el juicio temerario, debe tomar por válida la decisión de la Santa Sede y la Congregación para las Causas de los Santos: estas personas deben tener mucha mas Ciencia que nosotros, sumada a la asistencia del Espíritu Santo, y sin mencionar los recursos de investigación.

    Suponer que los beatificaron por cuestiones políticas o ideológicas, deshonestidad intelectual, sería incurrir en inmediatamente en un juicio temerario.

    Uno puede no estar de acuerdo con todas o la mayoría de las decisiones de gobierno de Juan Pablo II... pero, ¿se atreve usted a afirmar que en su lugar habría tomado mejores decisiones? Mas juicios temerarios.

    ¿Le escandaliza el que haya besado el korán? Bien, a mi también. Pero, ¿conoce usted todas las circunstancias en las que fue tomada la famosa foto? Lo dudo, así que si tenemos en cuenta que estamos obligados a juzgar al prójimo con benevolencia (sea nuestro vecino o el Papa), no se puede determinar exhaustivamente la naturaleza moral o hamartiológica de dicho acto.

    ¿Le escandaliza que las Misioneras de la Caridad no intenten evangelizar a las personas que ayudan? Recuerde lo que dice la famosa frase comunmente atribuida a San Franciso de Asís: "Debes predicar el Evangelio en todo momento, y si es necesario, usar palabras". Eso sin mencionar que (1) el carisma de las Misioneras de la Caridad fue confirmado por la Sede Petrina y que (2) su praxis es perfectamente compatible con la doctrina de la ignorancia invencible, tal y como está expresada en "Quanto Conficiamur Moerore" de Pío IX.

    Creo que eso resume mis puntos de vista.

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  3. Les recomiendo que busquen en YouTube un video que se llama El Tercer Secreto de Fátima que fue creado por vaticanocatolico.com. También en la página web tienen artículos que explican cómo la Biblia prueba las enseñanzas de la Iglesia católica, la necesidad del sacramento del bautismo para la salvación, los dogmas del Magisterio infalible de la Iglesia católica. Además explican qué le ha ocurrido a la Iglesia católica después del Vaticano II, cómo estamos viviendo la Gran Apostasía profetizada en la Sagrada Escritura y en las profecías católicas. El link del video es el siguiente: El Tercer Secreto de Fátima y el Fin del Mundo

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