miércoles, 30 de noviembre de 2011

El amor a Dios y el amor al prójimo - beato Columba Marmion

(Extracto del libro "De Vita Contemplativa", acerca de la doctrina ascética del beato Columba Marmion. Visto, tomado y traducido de rorate-caeli.)

El amor a Dios lleva dentro de sí el amor al prójimo. El primer mandamiento es amar a Dios con toda nuestra alma, con toda nuestra mente, con todo nuestro corazón y con todas nuestras fuerzas. El segundo es similar al primero: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo". Por ende, la vida de unión con Dios implica, como una consecuencia necesaria, el amor al prójimo.

En la correspondencia de don Marmion, hay pocas páginas relacionadas con la caridad fraternal, pero estas merecen ser tenidas en cuenta; mas de una de ellas caracterizada por esa fina psicología llena de verdad y de esa claridad luminosa que son parte de los encantos de su enseñanza:

"El Señor," le escribe a un alma bajo su dirección, "te está dando la gran gracia de un fuerte y sincero deseo de perfección. Con esta gracia debes ir lejos; lo que te retiene es que no te entregas suficientemente a Dios en sus miembros. Si fuese por ti, irías exclusivamente hacia Dios (al ocuparte solo de tu perfección individual), pero Él se presenta a si mismo unido a Su Hijo, y en Él, a toda su Iglesia. Si pudieses salir de este aislamiento, harías un gran progreso."

Vease como desarrolla de una forma hermosa estos majestuosos pensamientos:

"Mientras más se entrega uno a Jesucristo, mas se da Él mismo a nosotros, y cuando Él se da a nosotros de forma perfecta, ahí está la plenitud de Su vida en nosotros, la santidad y la perfecta unión con Él. Ahora, para entregarse uno a Jesucristo, es necesario, antes que nada, abandonarse a Él completamente, dejando a Su sabiduría y Su amor el cuidado de disponer de todas las cosas para Su gloria y nuestro bien. A medida que más perfecto y completo es este abandonarse, mas asume Jesucristo el gobierno de todos los detalles de nuestra vida. Mas aún, darse uno por completo a Jesucristo, es darse uno a Él, en la persona de nuestro prójimo. Él ha dicho: 'En verdad, en verdad os digo, que todo cuanto hayais hecho al mas pequeño de los que creen en mi, me lo habeis hecho a mi'."

"Hay muy poca gente que comprende esta verdad, que es por lo cual hay tan pocos santos. Nunca olvides esto, hija mía: Nuestro Señor nunca se da a si mismo excepto a aquellos que se dan a si mismos a Él en la persona de su prójimo. Como Dios encarnado en la Santa Humanidad de Jesucristo, Él está de alguna forma Encarnado en nuestro prójimo, y como solo podemos ir hacia Dios a través de su Sagrada Humanidad, entonces solo podemos estar unidos a Cristo aceptándole a Él unido a nuestro prójimo. Medita cuidadosamente sobre esta enseñanza, pues es muy fructífera."

Había un punto con respecto a la caridad fraterna sobre el cual don Marmion siempre insistía fuertemente, a saber, en lo concerniente a la forma en juzgar a otros. Encontramos ecos de esta firme y grave enseñanza en su correspondencia:

"Cuídate especialmente con respecto a la caridad, y estate convencido de que cada vez que eres duro con tu prójimo en pensamientos o palabras, tu corazón no está inspirado por el Sagrado Corazón de Jesús, Quien es un océano de compasión por nuestras miserias y ama particularmente a aquellos que nunca se permiten juzgar a su prójimo, incluso en lo concerniente a acciones que son abiertamente malignas. Se por mi propia experiencia cuan difícil es esta perfección, pero debemos siempre tratar de alcanzar aquello que es más perfecto para complacer a Jesucristo."

Encontramos esta misma doctrina treinta años después:

"Intenta, tanto como sea posible, el hacer caso omiso de las imperfecciones de los demás (en tanto y en cuanto no estén bajo tu responsabilidad). Lo contrario es una trampa del demonio que quiere hacer decrecer tu mérito y tu gracia. Cristo desea que no juzguemos a nuestro prójimo a menos que el deber nos obligue a hacerlo. 'Nolite iudicare' (No juzgueis). 'Sereis juzgados (nos dice Él) con el mismo rigor que hayais usado hacia otros'. Nada "desarma" mas la justicia de Dios para con nosotros que la misericordia que tenemos con los demás.

En estas ocasiones, don Marmion recomienda particularmente la oración, que frustra las tretas del demonio.

"A menudo lo que nos impide vivir en recogimiento es que nos "ocupamos" demasiado de los (defectos de los) demás. No juzgues a otros, y no pienses que debes decirle a los superiores lo que vez en tus hermanas que te parece mal, a menos que sea un deber con el que te hayan cargado. Es el demonio que esta buscando mediante esto, el prevenir que te unas a nuestro Señor. El buen Dios permite estas tentaciones porque proveen materia para una excelente purificación. Di una oración por la persona contra la que tienes un juicio, y si el demonio ve que cada pensamiento de este tipo que te presenta, es ocasión para una buena oración, se dará por vencido en estas tácticas."

viernes, 25 de noviembre de 2011

La oración de los paganos, pluralismo religioso, ejemplaridad de los Santos, etc.

Hace algunos días me vi envuelto en un debate en el blog Unam Sanctam Catholicam. El autor de este blog es "Boniface", historiador y católico tradicionalista, quien motivado por el reciente encuentro de Asís, el 18 de Noviembre posteó una entrada intitulada "Nadie que niega al Hijo tiene al Padre". En esta entrada, planteó el problema de la "relación" entre el Dios verdadero y quienes le rezan a deidades falsas. En el encuentro de Asis, el Papa pidió a gentes de diversos credos que recen por la paz, por lo que Boniface planteó esta pregunta en su post: "Si le decimos a un Hindu, 'reza por la paz del mundo' ¿A quien le estamos pidiendo que le rece?"

Según el bloguero en cuestión, solo hay tres posibilidades:

  1. Se le está pidiendo que le rece a algo que no existe
  2. Se le está pidiendo que le rece a demonios
  3. Se le está pidiendo que se le rece al Dios verdadero

Boniface descarta la tercera posibilidad, basándose en cuatro citas bíblicas. La primera es 1Jn 2, 22-23:
¿Quién es el mentiroso sino el que niega que Jesús es el Cristo? Ese es el Anticristo, el que niega al Padre y al Hijo. Todo el que niega al Hijo tampoco posee al Padre. Quien confiesa al Hijo posee también al Padre.


Tambien cita 2Jn 9:
Todo el que se excede y no permanece en la doctrina de Cristo, no posee a Dios. El que permanece en la doctrina, ése posee al Padre y al Hijo.


Finalmente, cita las palabras de Jesucristo en el Evangelio según San Lucas (Lc 10, 16) y de San Pablo en el capítulo 5 de la epístola a los Romanos (Rm 5, 1-2):
«Quien a vosotros os escucha, a mí me escucha; y quien a vosotros os rechaza, a mí me rechaza; y quien me rechaza a mí, rechaza al que me ha enviado.»

Habiendo, pues, recibido de la fe nuestra justificación, estamos en paz con Dios, por nuestro Señor Jesucristo, por quien hemos obtenido también, mediante la fe, el acceso a esta gracia en la cual nos hallamos, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.

Con esta evidencia bíblica, Boniface concluye que "El rechazo de Cristo como Señor y Mesías significa ipso facto el rechazo de Dios Padre. No puedes rehusarte a aceptar a Cristo y aún así aducir tener acceso al Padre. La única razón por la que podemos tener "el acceso a esta gracia en la cual nos hallamos" es por la paz que tenemos con Dios Padre a través de Jesucristo, nuestro Señor. Sin Cristo, no hay paz con Dios y ciertamente no hay comunión con Él, de forma tal que podamos pararnos hombro a hombro con no-cristianos y pedirle a estos que le recen a su dios para pedirle cosas."

Esto motivó una primer respuesta de mi parte. En dicha respuesta, le aclaré al autor del blog que si bien la evidencia teológica que presentaba en favor de su opinión era buena e interesante, uno no podía considerar "cerrado" el asunto: lo que importa es lo que el Magisterio haya enseñado, la evidencia teológica no basta para considerar una opinión como definitiva. Con lo cual, uno puede sostener legítimamente ambas posturas: Que Dios escucha las oraciones de los paganos o que no.

Boniface me contestó diciendo que el no decía que "Dios no puede escuchar a los paganos, sino que estos no tienen una relación significativa con Él, de tal forma que pudiesen pedirle a Dios favores y esperar ser oídos".

Hecha esta aclaración, di el debate por terminado, ya que opino lo mismo que el bloguero: Solo la religión verdadera puede traer una verdadera comunión con el Dios verdadero. Si Dios escucha las oraciones de los no-cristianos, es porque elige hacerlo libremente, a pesar de las creencias erróneas del orante en cuestión. Agregué que yo opinaba que si este supuesto "pagano" era realmente ignorante con respecto a Cristo de forma invencible, y si pedía algo que podía ser considerado un bien objetivo (como la paz del mundo), uno podía tener esperanzas considerables de que fuese escuchado. Otro comentarista agregó posteriormente que también podía un católico pedirle a Dios que escuche al no-cristiano, aumentando así la esperanza de que la oración fuese eficaz a pesar de los errores teológicos. En fin, diversas conclusiones y teorías intercambiadas con altura.

Sin embargo, la cosa no iba a terminar ahí. El posteo tenía la siguiente cita de la madre Teresa de Calcuta:
"Nunca tratamos de convertir al cristianismo a aquellos que reciben ayuda de las Misioneras de la Cardidad, pero en nuestro trabajo damos testimonio del amor de la presencia de Dios, y si católicos, protestantes, budistas o agnósticos se vuelven a causa de esto mejores hombres (simplemente mejores), estaremos satisfechas. Es cuestión del individuo a que iglesia pertenece. Si ese individuo piensa y cree que ese es el único camino hacia Dios para él o ella, ese es el camino por el que Dios entra a su vida. Si no conoce ninguna otra forma, y no tiene dudas de tal forma que no tiene necesided de buscar, entonces ese es su camino a la salvación".

Es a raiz de esta cita que, inmediatamente luego de la respuesta de Boniface a mi comentario, cae el siguiente comentario anónimo:
"¿Cómo puede ella ser considerada una Santa cuando niega a Cristo de esta forma? ¿De cuantas almas condenadas no es ella responsable? No lo entiendo. No entiendo como pueden dar vueltas en círculos hablando de "no acusarla" (de herejía)(...). Estoy tratando de convertirme a la Iglesia Católica, pero no veo otra forma mas que pensar que, o el proceso de beatificación es defectuoso, o la Iglesia Católica no es la verdadera Iglesia. Si Dios es lo suficientemente misericordioso como para perdonar a esta terrible y obstinada pecadora, eso es una cosa, pero que la Iglesia la beatifique es repugnante. Y es igual con Juan Pablo II.

¿Por qué debería luchar contra mis pecados cuando la Madre Teresa negó a Cristo y fue al cielo? ¿Por que debería ser odiado y expulsado de mi propia familia cuando un Papa como Juan Pablo II, que ha mandado mas gente al infierno que cualquier otro, es llamado "Magno"? No hay razón."

Es el primer caso que veo de alguien que ni siquiera es católico pero ya es lefebvrista (y de los malos). Pensé por mis adentros: "Si el dueño del blog se pasó de mambo, ahora que se arregle", y me suscribí al thread para ver que contestaba. Para mi sorpresa, la mejor respuesta con la que pudo salir Boniface (y su colaborador Anselm, que es teólogo con diploma y todo) fue: "Las beatificaciones no son infalibles".

Me puse verde. Escribí una larga respuesta aclarando los siguientes puntos:

  • Que el texto citado de la Madre Teresa es compatible con lo que la teología llama "ignorancia invencible". Es por eso que ella aclara que la acción de Dios en el no-católico se da si este "no tiene dudas", "no conoce otro camino", "no tiene necesidad de buscarlo", etc. Si bien no es apropiado llamarlo una "vía de salvación", al no ser el texto un tratado de dogmática, puede ser interpretado de forma ortodoxa.
  • Que la mala imagen que el comentarista tenía de Juan Pablo II y la Madre Teresa no solo se basaba en este error teológico, sino en un pecado de juicio temerario, es decir, juzgando ciertos actos como malos sin tener evidencia de ello.
  • Que la gente de la Congregación para las Causas de los Santos tienen no solo mas conocimientos teológicos que él, sino además más recursos como para investigar, y que, de nuevo, si quería evitar más juicios temerarios, tenía que considerar su investigación de la vida de estas dos personas como objetiva.

Habiendo neutralizado casi todos sus argumentos, el "lefebvrista anónimo (aún-)no-católico" me contestó simplemente que él no juzgaba a la Madre Teresa y a JPII, sino la decisión de la Iglesia de haberlos propuestos como ejemplo.

A eso contesté:
"Hasta donde se, la certeza teológica de las canonizaciones y beatificaciones (según el común de los teólogos, infalibles las primeras, irreformables las segundas) aplica solo a decir que la persona en cuestión está en el cielo. Si debe hacerse un ejemplo o no de dicha persona, es una decisión pastoral que, hasta donde se, no es infalible. De todos modos, es competencia exclusiva del obispo de Roma, e incluso si este pronunciamiento no es infalible, si él pone a alguien como ejemplo, no soy nadie para juzgar su decisión.

Como recomienda San Pablo, voy a "juzgar todo" y "aferrarme a lo bueno" (de lo cual hay muchísimo tanto en la vida de la Madre Teresa como en la de Juan Pablo II). Y si encuentro algo en su vida que es cuestionable o incluso escandaloso (por ejemplo, Juan Pablo II besando el koran), simplemente voy a ignorarlo, ya que ellos no tuvieron el don de la impecabilidad (el don sobrenatural de no poder cometer pecados, ni siquiera veniales)"

Para que... me saltó este pibe con que yo era un débil en la Fe, un cobarde, que no sabía distinguir la humildad de la cobardía, que conmigo no se iba a convertir nadie, que los ateos se iban a reír de mi... en fin... pobre pibe. Estaba buscando que yo pise el palito para empezar a acusarme de todo lo que acusan los "rad trads" a aquellos a quienes caracterizan como "neo con".

Y pisé el palito: debería haber basado mi defensa de las beatificaciones en cuestión, basándome en el número 78 de Auctorem Fidei, el cual dice que es imposible que la Iglesia mande a hacer algo dañino a la Fe (en este caso, la devoción a Juan Pablo II y la Madre Teresa). Es más, ahora caigo en cuenta de que por medio de este argumento podría llegar a proponerse la infalibilidad de las canonizaciones y beatificaciones en cuanto decisiones pastorales (o mas bien, devocionales/litúrgicas).

Pero bueno, no es mas que otro caso del esprit de l'escalier que me caracteriza. No me resta mas que rezar por mi interlocutor.

lunes, 14 de noviembre de 2011

La Misa neocatecumenal - Una crítica

Digamos que conozco bastante al movimiento/carisma conocido como "Camino Neocatecumenal". Este grupo suscita amores y odio por doquier, y uno de los temas que mas controversia provoca es su forma de celebrar la Misa. La presente entrada es una lista de aquellos puntos que encuentro cuestionables acerca ella:

Fidelidad a las rúbricas


En primer lugar, destaco aquellos puntos en los que la Misa neocatecumenal no respeta los libros litúrgicos debidamente aprobados. Dejo fuera las prácticas para las cuales han recibido permiso de la Santa Sede (comunión bajo las dos especies permaneciendo en el lugar, rito de la paz antes del ofertorio, "ecos" de la palabra antes de la homilía; cf. Estatutos del Camino Neocatecumenal, nota 49).

  • Consagración de pie: Dice el número 43 de la Instrucción General del Misal Romano que durante la Consagración, los fieles "estarán de rodillas, a no ser por causa de salud, por la estrechez del lugar, por el gran número de asistentes o que otras causas razonables lo impidan". Sin embargo, en las Misas neocatecumenales se permanece de pie, simplemente porque Kiko Argüello lo dice (en su condición de pseudo-liturgista). No se ha recibido ningún permiso para esta práctica. Es más, Kiko es famoso por no poner reclinatorios en las iglesias que construye. Pensar que el entonces cardinal Ratzinger dijo en su libro "El Espítitu de la Liturgia" que "una Fe y una liturgia que ya no se identificara con esta postura (arrodillarse), estaría enferma por dentro." (p.161, ediciones San Pablo)

  • Comunión en la Mano: Es verdad que la Santa Sede ha aprobado la forma de distribuir la comunión que usa actualmente el Camino Neocatecumenal. Sin embargo, dice la instrucción Redemptionis Sacramentum que "todo fiel tiene siempre derecho a elegir si desea recibir la sagrada Comunión en la boca" (RS, 92), por lo que debería instruirse a todas las comunidades neocatecumenales para que permitan recibir la Comunión en la boca y de rodillas a quien quiera hacerlo. Ya lo dijo la Madre Teresa: "El peor mal de nuestro tiempo es la Comunión en la mano." (fuente)

  • Plegaria Eucarística: A pesar de que el entonces cardenal Arinze le había solicitado a Argüello que en las misas neocatecumenales se comenzaran a usar las demás Plegarias Eucarísticas, estas siguen brillando por su ausencia: sigue usandose solamente la Plegaria Eucarística 2 (la más breve).

  • Plegaria Eucarística (bis): Dice la intruccion Redemptionis Sacramentum: "Mientras el Sacerdote celebrante pronuncia la Plegaria Eucarística, «no se realizarán otras oraciones o cantos, y estarán en silencio el órgano y los otros instrumentos musicales»" (Redemptionis Sacramentum, 53). Como es sabido, en las misas neocatecumenales, el Celebrante canta la Plegaria Eucarística acompañado de la guitarra.

  • Oración universal: Tema menor. A pesar de que no se aprobó en los estatutos del Camino Neocatecumenal el que la asamblea agregue intenciones luego de las "oficiales", esto se sigue haciendo.

  • Comunión del Celebrante: Dice el número 97 de Redemptionis Sacramentum: "el sacerdote debe comulgar en el altar, cuando lo determina el Misal, pero antes de que proceda a la distribución de la Comunión, lo hacen los concelebrantes. Nunca espere para comulgar, el sacerdote celebrante o los concelebrantes, hasta que termine la comunión del pueblo". Según el misal, el Sacerdote debe comulgar el Cuerpo y la Sangre inmediatamente después de rezar el "Señor, no soy digno...", antes de que comulguen los concelebrantes y el pueblo. La congregación para el Culto Divino también descartó en el año 2009 la posibilidad de que el celebrante reciba la Comunión al mismo tiempo que la asamblea (link).

  • Uso de los altares: Según me consta, es práctica común en el camino neocatecumenal utilizar mesas comunes para "armar" el altar para la Misa. Esto es aún más común en las convivencias, donde tiende a no usarse la capilla a pesar de que haya una disponible, empleándose en su lugar un salón que permita acomodar la asamblea de acuerdo a la estética del movimiento, formando el altar con mesas que haya por ahí. Esto está en contra de los cánones 1237 y 1239 del código de derecho canónico, que dicen que un altar móvil (aquel que no forma una sola pieza con el suelo) se debe "dedicar o bendecir", y que "se ha de reservar solamente al culto divino, excluido absolutamente cualquier uso profano" (Nadie sabe para que se han usado esas mesas, ni para que vayan a ser usadas luego).

lunes, 7 de noviembre de 2011

Explicación de la parábola del trabajo práctico

(Este post es la explicación del cuentito que intitulé como "La parábola del trabajo práctico". A quien no lo haya leído le sugiero que lo haga antes de leer esta entrada... o tampoco leer esta entrada.)

Bien, como dije en la entrada anterior, este cuento se me ocurrió mientras pensaba en la Redención y en cómo esta se aplica a nosotros hoy día. No se porque se me cruzó por la cabeza el concepto de comunión: la "κοινωνία" (transliterado "koinónia"). Esta palabra griega puede significar "participación", "comunión", "comunidad"; aparece en el nuevo testamento varias veces.

A veces define simplemente la vida en común:
Acudían asiduamente a la enseñanza de los apóstoles, a la comunión, a la fracción del pan y a las oraciones. (Hch 2, 42)

Ἦσαν δὲ προσκαρτεροῦντες τῇ διδαχῇ τῶν ἀποστόλων καὶ τῇ κοινωνίᾳ τῇ κλάσει τοῦ ἄρτου καὶ ταῖς προσευχαῖς.

La parábola del trabajo práctico

La otra noche, mientras intentaba dormirme, estaba pensando en el misterio de la Redención y de como esta debe "aplicarse" a cada persona. En el umbral entre el sueño y la vigilia, se me ocurrió que... El Reino de los Cielos se parece a un curso de secundaria, al cual un Profesor les encargó la redacción de un trabajo práctico muy difícil. Los alumnos se dividieron en grupos para realizar el trabajo, pero uno de ellos quedó solo: era el peor alumno del curso, y nadie quería realizar el trabajo práctico con él (pobrecito).

Desde principios de año, este alumno había dejado de estudiar el material de estudio y realizar las asignaciones (una compañera de esas venenosas lo convenció de que no era necesario), con lo cual sus notas fueron de mal en peor. Cuando se quiso acordar, ya era muy tarde para estudiar todo el material y realizar las tareas pendientes... estaba en una situación crítica: Si quería aprobar la materia, debería sacarse un 10. Parecía una tarea imposible pero aún así, decidió dar su mejor esfuerzo y ponerse a trabajar con toda dedicación.

Luego de muchas semanas de trabajo y cerca ya la fecha de entrega de los TPs, el Profesor dedicó una clase a revisarlos, para poder hacer correcciones y sugerencias a los alumnos. Cuando fue el turno del peor alumno, el Profesor tuvo que reprenderle con dureza, ya que su trabajo era espantoso: A pesar de que el Profesor lo había explicado numerosas veces, el peor alumno seguía sin comprender el tema en cuestión, dado que al no haber estudiado durante el año estaba muy atrasado en la lectura; había dejado de realizar muchas de las consignas, ya que le resultaban muy difíciles; y para colmo de males, el trabajo estaba muy desprolijo. Para tener al menos la oportunidad de sacar un 6 debería rehacerlo de forma íntegra, para lo cual ya no tenía tiempo.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Pequeña encuesta

Solo para hacer una sencilla valoración de mis primeros 3 meses de blogging, estoy haciendo una insulsa encuesta (también disponible en el sidebar):

¿Que opina usted de este blog?



Desde ya, muchas gracias por participar.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Legalización del aborto - Más argumentos en contra

El día de ayer se aprobó en comisión el proyecto de ley que pretende despenalizar el aborto en la Argentina (Update: aparentemente se cayó el dictamen). Dadas las circunstancias, creo conveniente volver a abordar el tema. En vista de que ya he dado anteriormente argumentos en favor de la humanidad del embrión y su consecuente derecho a la vida que aún no han sido refutados (no digo aquí en este blog pues nadie lo lee, sino en general), en esta entrada me centraré en la perspectiva legal del asunto.

Status biológico y status legal del embrión


¿En razón de qué alguien tiene derechos? Diferentes escuelas de pensamiento intentaron responder a esta pregunta. Hasta el acontecimiento del nazismo, no pocos intelectuales sostenían posturas iuspositivistas puras: decían que el ser humano tenía derechos simplemente porque la ley lo decía, porque alguien había legislado de tal forma que así fuese. Luego de que Adolf Hitler llevara adelante su "solución final" (respetando plenamente el derecho positivo de la Alemania nazi), dichas posturas fueron abandonas por cualquiera que fuese medianamente coherente. Como respuesta a este acontecimiento es que surge la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Independientemente de su formulación, el trasfondo filosófico de esta declaración es que todo ser humano tiene ciertos derechos, simplemente por ser humano, por ser un individuo perteneciente a nuestra especie.

Es importante recalcar que el fundamento por el cual se sostiene que las personas tienen derechos, es biológico: la pertenencia a la especie humana. No cabe en esta concepción un fundamento filosófico (ya que cada estado, gobierno, grupo, etc., podría redefinir filosóficamente el concepto de persona y entonces los derechos humanos servirían de nada) ni un fundamento biológico-subjetivo (ya que cada estado, gobierno, grupo, etc., podría redefinir las cualidades biológicas que debería poseer un organismo humano para ser considerado persona). La única postura aceptable, si es que queremos conservar los derechos humanos como algo inapelable, es que la biología nos diga qué es lo que un ser humano es, prescindiendo de todo criterio filosófico o subjetivo.

Y, como ya he demostrado en mi entrada previa contra el aborto procurado (y también en mi refutación a las posturas abortistas de Benjamín Forcano), ya desde el momento de la concepción, el embrión es un nuevo ser viviente perteneciente a la especie humana. De esta forma, si sostenemos que el status legal de una persona deviene de su condición biológica de ser humano, debemos sostener que a un embrión debe imputársele el mismo status legal. Cualquier otra distinción estaría introduciendo un principio subjetivo o filosófico que podría extenderse a cualquier tipo de arbitrariedad. Cabe destacar que, actualmente, la ley considera al embrión persona: La ley 23.054 incorporó el Pacto de San José de Costa Rica a nuestra legislación, el cual reconoce a la persona como tal desde el momento de su concepción.

La problemática de los abortos ilegales y las muertes maternas


Como bien se sabe, independientemente de la actual ilegalidad del aborto, se realizan en nuestro país decenas de miles de abortos. Las cifras mas difundidas promedian los 500.000 abortos por año, aunque tal número es poco creíble. A priori, esta situación no supone algo novedoso para una ley: están prohibidos los robos, asesinatos, estafas, etc., pero aún así acontecen; la ley no basta para impedirlos. Sin embargo, está el drama de las muertes maternas: La tasa de mortalidad materna en nuestro país es de 55 muertes cada 100.000 nacimientos, de las cuales un 26,7% corresponden a abortos clandestinos. Según datos del Indec (de los años 2006 a 2008), la cantidad total de muertes maternas por abortos clandestinos no superaría las 100 por año, aunque aparentemente, en estos últimos años experimentó un aumento. También hay fuentes que dicen que el porcentaje de muertes imputables a abortos trepa hasta al 50%, así que en el peor de los casos, estamos hablando de entre 100 y 200 muertes anuales debidas a abortos ilegales.

Si bien cuando hablamos de vidas humanas las cantidades no son importantes, es fundamental tener en cuenta la magnitud del problema para buscar soluciones adecuadas. Como bien se dice, con o sin ley, abortos seguirá habiendo. Reducirlos significativamente requeriría medidas estructurales, tales como políticas de apoyo a las mujeres que no pueden dar manutención adecuada a sus hijos, re-estructuración del sistema de adopción, persecución activa de abortistas, etc. Ahora bien, muchos se dicen contrarios al aborto pero en favor de la despenalización para evitar estas muertes maternas. Yo me pregunto: ¿Es necesario legalizar un asesinato para evitar a lo sumo 200 muertes al año? ¿No bastaría con una mejora en las condiciones sanitarias u otro tipo de políticas menos drásticas e ideologizadas? Al fin y al cabo, legalizar el aborto para evitar muertes inocentes sería como legalizar el robo para evitar las muertes que acaecen en dichas situación. Podríamos repartir armas no letales entre los ladrones para que puedan quitarnos nuestros bienes sin matarnos. Pero no, como ya he dicho...

...no se puede legalizar lo inmoral


Ya había mencionado este principio y ahora voy a explayarlo un poco más. Como hemos demostrado en entradas anteriores y reiterado en la primera sección de la presente, desde el momento de la concepción, el embrión es un ser humano con derecho a la vida, por lo que interrumpir su desarrollo es, material y moralmente, un asesinato. ¿Que implica sostener que algo así puede legalizarse? Que cualquier cosa puede legalizarse independientemente de su naturaleza moral; podríamos volver a legalizar la tortura o la esclavitud, o legalizar el robo y el asesinato, si hay razones suficientes para hacerlo, o simplemente si una mayoría democrática lo exige. Este es el iuspositivismo puro al que nos referíamos al comienzo de esta entrada. Esta postura debe rechazarse como errónea, aberrante, inhumana. Hacer legal algo injusto o malo, sea cual sea la motivación detrás de dicha ley, es siempre un error.

Además, hay otra cuestión a menudo ignorada por la progresía: las leyes son una fuerza formadora de la moralidad de una sociedad. Es muy difícil que, luego de algunas décadas, algo que la ley permite sea considerado "malo". De la misma forma que tiende a verse a aquello que la ley permite como "bueno", o al menos moralmente neutral. Ciertamente que aquí estamos generalizando, pero si lo vemos desde el punto de vista estadístico, la legalización del aborto tenderá inevitablemente a que aumente su número, tal y como sucedió en España. Otro ejemplo es el de Inglaterra, en donde el mismo legislador que propuso legalizar esta práctica en 1967, ahora dice que hay "demasiados abortos", ya que las mujeres inglesas usan el aborto como si fuera un método más de contracepción. Otro artículo aduce que en este país no son raros los casos de adolescentes que ya se han practicado cuatro o más abortos antes de cumplir 18 años.

El mal llamado "aborto terapéutico"


No quiero terminar esta entrada sin exponer algunos principios con respecto al mal llamado aborto terapéutico. Digo mal llamado, pues dícese terapéutico de aquello relacionado con el tratamiento y curación de enfermedades, y un aborto no puede tener nunca nada que ver con eso. En principio, porque siempre implica la supresión de una vida humana; y segundo, porque una acción semejante no "cura" nada... a lo sumo puede reducir (o eliminar) el riesgo que supone la conjunción del embarazo con una condición médica subyacente (la enfermedad en cuestión), pero esta nunca se verá "curada" por el aborto; si no cambia esta condición subyacente, un nuevo embarazo producirá la misma situación. Teniendo esto en cuenta, no se puede considerar al aborto terapéutico como algo aceptable sin aceptar la nefasta doctrina del bien superior, a saber, que el fin justifica los medios (siendo el fin la salud de la madre y el medio el asesinato de un ser humano).

Personas con mucho menos conciencia moral (no lo digo despectivamente, sino que realmente no son conscientes de las implicancias morales de las posturas que sostienen), justifican también el aborto en caso de violación. Aquí hay múltiples cegueras: En el "mejor" de los casos, no se considera humano al embrión (esto es una ceguera ante la evidencia científica). Si se lo considera humano, no se lo considera con derechos (una ceguera moral). Si se lo considera humano y con derechos, se considera que el fin justifica los medios y que el derecho al supuesto bienestar psicológico de la madre es un derecho superior al derecho a la vida del embrión (una doble ceguera moral todavía peor). Y digo supuesto bienestar psicológico, porque es una locura pensar que abortar a un ser humano surgido de una violación puede servir como paliativo del dolor inflingido por esta. Me gustaría ver algun estudio serio que demuestre que abortar reporta algún tipo de beneficio a las víctimas de violación. De todas formas, no es la cuestión de fondo: así reportase algún beneficio (hipótesis, a mi juicio, demencial), el derecho a la vida de una persona prima por sobre el derecho al bienestar de otra. Y finalmente, prescindiendo de toda reflexión legal, nunca se puede justificar la realización de un mal objetivo, por más elevado que sea el fin que mediante él pueda obtenerse.

Conclusión


Sinceramente no se muy bien como concluir esta entrada. Aún me quedan por refutar esas aberrantes teorías que postulan que el embrión se vuelve humano desde el momento en que la madre decide aceptarlo como hijo. Ante algo semejante uno duda de las capacidades intelectuales de su interlocutor. ¿Acaso un acto volitivo de una persona puede cambiar la condición humana de otra? ¿Se puede "decidir" que alguien es o no es humano? De esto me ocuparé en otra entrada. De momento, solo puedo rezar para que la racionalidad y la justicia venzan en el debate legislativo que se llevará a cabo, y participar de cuanta marcha se haga para evitar esta locura. Invito al eventual lector a hacer lo mismo.

 
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