martes, 20 de septiembre de 2011

Refutación a Benjamín Forcano y sus mentiras pro-abortistas

De la mano de mi última entrada en contra de la legalización del aborto, me permito en este nuevo post replicar al señor Benjamín Forcano, sacerdote (o ex-sacerdote, no lo se) claretiano, que en su momento fue suspendido en sus tareas docentes por el entonces cardenal Ratzinger. Forcano escribió una pieza intitulada "El aborto: por un consenso ético-científico", la cual encontré en el blog "Católico libre", pero que también veo replicada en otros lugares; la transcribo íntegramente (por partes), junto con algunos [comentarios].

Llevamos años con la disputa del aborto, marcada por una tendencia a favor y otra en contra. Y, en la lid, con postura contundentemente conservadora, la Iglesia católica [Conservadora. Palabra interesante si las hay en la discursiva contemporánea... con esa suave connotación negativa...]. Una causa que a nadie deja indiferente.

La verdad no la posee nadie en exclusiva, pero como sinónimo de realidad "nos puede y se nos impone a todos" [Bien, por lo menos es un tipo que adhiere al realismo. Hay un marco común de discusión.]. La cuestión está en que, cuando de realidad se trata, nos acercamos a ella más para cubrirla con el manto de nuestra ideología que para verla tal cual es, objetivamente.

[Al final de esta entrada, el eventual lector objetivo podrá ver que es Forcano quien cubre la verdad bajo el manto de su ideología. Tal vez al usar la primera persona del plural, se refiera a él y sus secuaces... pero no, seguro se refiere a la "conservadora Iglesia Católica".]

¿Cuál es, pues, la verdad real del aborto?

Muchos estamos convencidos de que, en este punto, puede haber un acuerdo racional, científico y ético político, porque la base de que disponemos para entrar en esa "realidad" es común a todos. Se trata de un problema humano, del que no se ocupa la Biblia y al que hoy podemos acercamos por la puerta de la ciencia, de la filosofía y de la ética.

Todos apostamos por la vida, ¿pero cuándo esa vida comienza a ser un individuo?.

“Todo individuo tiene derecho a la vida”, proclama la Declaración universal de los Derechos Humanos [Art. 3]. Y todo individuo tiene el deber de respetar ese derecho. Y, sobre este derecho-deber, reposa la posibilidad, el hecho y el futuro de la convivencia humana.

Sin embargo, no goza al parecer de esta evidencia lo que constituye el proceso embrionario del pre-nacido [El autor dice "Al parecer", me pregunto al parecer de quien, ya que el autor aún no ha dado ningún argumento para fundar su postura]: ¿se puede afirmar con seguridad que ese proceso es desde el inicio un individuo humano?.

Nos movemos sobre una duda, que nadie puede atreverse a despejar a priori diciendo que el embrión es individuo o no lo es; el embrión anuncia la presencia de algo que desborda el contorno y naturaleza de la vida misma de la madre.

La cuestión se plantea simple y agudamente porque si no se paraliza el proceso, éste acabaría con un hijo que no se pensó o no se desea y puede representar ciertos inconvenientes o complicaciones ["Inconvenientes o Complicaciones", ¿no son dos palabras acaso demasiado "livianas" como para introducir el drama de la mujer que se debate entre abortar o no?]. Es entonces cuando, frente a ese límite, surge la pregunta: ¿puede la mujer impedir el proceso del embrión por determinados motivos o dentro de un plazo determinado?.

Es cierto que los motivos para impedirlo no van a convencer si se supone que el embrión es un individuo, y la solución de los plazos tampoco si se lo da como existente desde el principio [Bien, tenemos otro punto en común: Si demostramos que el embrión es "individuo", no hay ni motivo ni plazo que valga para justificar el aborto.].

Resulta, por tanto, crucial averiguar si el proceso del embrión, variante en su desarrollo, admite establecer dentro de él un antes en que no es individuo y un después en que lo es.

El estatuto epistemológico del embrión

[Estatuto Epistemologico. Me parece que el autor no tiene ni la más puta idea de lo que significa la palabra epistemología.]

Se trata simplemente de saber cuándo, en el desarrollo evolutivo del embrión, hay una vida humana [Entonces sería mejor hablar de "status biológico" en todo caso, ya que la biología basta para decirnos si el embrión está vivo y si es humano].

La puerta que nos lleva a descubrir ese cuándo está abierta para todos, también para los que se profesan creyentes. La fe, del tipo que sea, no sirve aquí para resolver el problema del aborto [Concuerdo plenamente. Aunque en lugar de decir "no sirve" yo diría "no hace falta".].

(...)

[En el fragmento omitido, el autor no hace mas que cuestionar la autoridad de la Iglesia. No voy a molestarme en refutar el grueso de estos puntos ya que no vienen al caso, tomo solamente uno o dos:]

La Iglesia católica ha defendido siempre -y es de loar- la vida del pre-nacido. Pero, antes de llegar a las valoraciones, hay que señalar el contorno preciso de esa realidad. El concilio Vaticano II tuvo, respecto a este tema, unas palabras acertadas:

"La vida desde su concepción ha de ser salvaguardada con el máximo cuidado" [GS 51].

Texto fundamental para los católicos, pues fue puesto con toda deliberación para dejar bien claro que la Iglesia no tiene palabra o respuesta propia sobre el "cuándo" se da la concepción de una vida humana, por ser algo que pertenece a las ciencias humanas.

[Acá ya derrapó. Cuando el Concilio Vaticano II (y cualquier persona medianamente culta) habla de "concepción", se refiere a la concepción como término biológico, es decir: "la fusión de dos células sexuales o gametos en el curso de la reproducción sexual". Tergiversar las palabras del Concilio... debería sentir vergüenza]

(...)

Entonces, queda resuelta una primera dificultad: los católicos, al tratar del aborto, deben asumir como parte del anuncio evangélico las verdades científicamente avaladas, aun cuando luego puedan incrementar o reforzar la estima de la vida desde otras perspectivas o motivaciones.

La ciencia y la fe están "una y otra al servicio de la única verdad", "vuestros senderos son los nuestros" [Mensaje del concilio a los hombres del pensamiento y de la ciencia].[¿Novedades?]

Cuando no hay convergencia en ese servicio es porque la ciencia es falsa o es falsa la fe. Los católicos han defendido -y siguen haciéndolo- con especial énfasis el derecho a la vida del pre-nacido, pero el énfasis se ha convertido en exceso al haberlo hecho "desde el primer instante de la fecundación", lo cual no deja de ser una teoría discutida y discutible, no un dogma.

[Nuevamente el punto que estamos debatiendo, y el autor todavía no da ni un mísero argumento.]

De hecho, siempre existieron en la tradición cristiana teorías diferentes [teoría de la animación sucesiva defendida por Sto. Tomás y teoría de la animación simultánea, defendida por San Alberto Magno] sobre el momento de constitución de la vida humana. Aunque la teología pos-tridentina, a la hora de resolver los problemas de la moral práctica, ha partido siempre de la animación inmediata.

[Buah... La "animación" define el momento en el que Dios infunde el alma a la persona. ¿Puede la ciencia determinar si un ser tiene o no alma? No, porque el alma no es algo material que se pueda "medir" o "detectar". Con lo cual, este punto no viene al caso.]

¿Cuál es, pues, el estatuto epistemológico del aborto?

Podríamos resumir las posiciones respecto a esta cuestión en dos:

las teorías antiguas, las más clásicas, que afirman que el embrión es vida humana desde el principio, por la simple fusión de los gametos,
y las teorías más modernas que afirman que el embrión no es propiamente individuo humano hasta después de algunas semanas.

Las primeras se apoyan en el hecho de que un embrión lo es por la clave genética de sus 46 cromosomas, específica y originaria del individuo humano, que contendría y caracterizaría toda su posterior evolución.

[Digo, si dichas teorías ya hablaban de genes y cromosomas, no pueden ser muy "antiguas", ¿verdad?]

El desarrollo del embrión sería un proceso continuo, sin rupturas, pues estaría en él desde el comienzo toda la potencialidad de su desarrollo. El inicio, desarrollo y destino del embrión serían sus genes.

[Esto que el autor plantea como una teoría antigua, superada, es en efecto lo que la embriología moderna plantea. Todo lo que sigue es lisa y llanamente falso:]

Las teorías modernas reconocen como factor determinante del embrión los genes, pero no bastarían ellos para constituir un individuo humano, es decir, una estructura clausurada, suficiente, que se convertiría en realidad sustantiva. Los genes por sí solos no son suficientes ni acaban constituyendo un individuo humano.

Se necesitan otros factores extra-genéticos -las hormonas maternales, los externamente operativos- para que la realidad del embrión pueda activarse y completarse.


Acá me quiero detener con algo mas que un comentario: Todo esto que el autor escribe no son mas que mentiras. Las hormonas maternales no tienen ningún tipo de intervención ni en la segmentación, ni en la gastrulación, ni en la neurulación, ni en la organogénesis. Toda la embriogénesis se da por causas inherentes al embrión: la determinación celular se da por ejemplo, por la ubicación de cada célula con respecto a las demás, o por el punto por el que el esperma ingresó al óvulo. Las hormonas maternales lo único que hacen es mantener el endometrio, en el cual el embrión se aloja, y esto solo una vez que el embrión se ha implantado; antes de la implantación, el nuevo ser estuvo durante 6 días "aislado" del cuerpo materno (se nutre absorbiendo por difusión simple oxígeno y glucosa de las secreciones de las trompas de falopio primero y luego del líquido uterino) y ya posee células diferenciadas y hasta diferentes estructuras (macizo celular interno, trofoblasto y blastocele).

Lo mas interesante es que el embrión si afecta a la madre y mucho: Son las enzimas del cigoto las que alteran el endometrio materno para que este se implante, es a partir de las células del embrión que se forma la placenta (el cual técnicamente es un órgano compartido), es el sinciciotrofoblasto el que secreta la hormona que interrumpe el ciclo menstrual manteniendo la secreción de progesterona, etc.

Y por cierto, no se a que se refiere el autor con "externamente activos", pero hasta donde se, dicho término en embriología no significa nada. Chamuyo en otras palabras. Prosigamos:

Sólo en torno a las ocho semanas esa realidad pasa a ser sujeto humano, con una sustantividad propia, capaz de regir y asegurar todo el desarrollo posterior.

[Ya demostramos que las premisas son falsas, con lo cual es falsa también la conclusión del autor. El desarrollo del embrión es en efecto "un proceso continuo, sin rupturas", cosa que el autor pretendió sin éxito refutar.]

Los genes no son una miniatura de persona [Verdad, pero el cigoto tampoco es solo un conjunto de genes. Es un organismo viviente y biológicamente humano (y la teología nos dirá que espiritualmente también es humano: es un ser humano en el pleno sentido de la frase, pero podemos prescindir de eso para este debate)]. La biología molecular deja claro que, para el desarrollo y la ética del embrión, la información extra-genética es tan importante como la información genética [De ningún modo, el cigoto contiene en si toda la "información" necesaria para devenir en un ser humano. Solo necesita un medio propicio para desarrollarse, del cual pueda nutrirse y obtener oxígeno... como cualquier se humano en cualquier etapa de su vida], que ella es también constitutiva de la sustantividad humana y que la constitución de esa sustantividad no se da antes de la organización [organogénesis] primaria e incluso secundaria del embrión, es decir, hasta la octava semana.

[Creo que habiendo demostrado falsas todas las premisas, solo resta decir que este intento de determinar un momento diferente al de la concepción a partir del cual considerar "humano" al nuevo ser, es total y absolutamente arbitrario y sin ningún tipo de fundamento en la embriología moderna. ]

Quiere esto decir que, si la individualidad es nota irrenunciable de la sustantividad, el embrión antes de su constitución como sustantividad, pasa por una organización constituyente, pero no tiene sustantividad propia sino que es parte de la sustantividad de la madre y, por lo tanto, no es sujeto humano.

[Al contrario, desde los primeros seis días de vida, el nuevo ser humano es biológicamente independiente de la madre, solo toma alimento y oxígeno de ella tal y como nosotros tomamos oxígeno y alimento del ambiente en el cual vivimos. El embrión es desde el momento de la fecundación un nuevo individuo, genéticamente único y fisiológicamente autónomo.]

Queda claro de esta manera que quien siga esta teoría puede sostener razonablemente que la interrupción del embrión antes de la octava semana no puede ser considerada como atentado contra la vida humana, ni pueden considerarse abortivos aquellos métodos anticonceptivos que impiden el desarrollo embrionario antes de esa fecha. Esto es lo que, por lo menos, defienden no pocos científicos de primer orden [Grobstein, Alonso Bedate, J.M. Genis-Gálvez, etc].


Acá tengo que detenerme nuevamente: En primer lugar, es una realidad innegable que desde el momento de la concepción, el cigoto es un ser vivo distinto a sus progenitores. Con lo cual, interrumpir su desarrollo es necesariamente la interrupción de una vida. A su vez, este ser pertenece a nuestra especie, es un ser humano en sentido pleno de la expresión, con lo cual, interrumpir su desarrollo implica necesariamente interrumpir una vida humana.

En segundo lugar, "lo que gratuitamente se afirma puede gratuitamente ser negado". Forcano menciona a "Grobstein, Alonso Bedate, J.M. Genis-Gálvez, etc" pero no cita ningún texto de dichos autores en donde se afirmen tales posiciones. Pero voy a ir un paso mas allá de lo que el debate me exige:

  • Clifford Grobstein (1916–1998) fue el embriólogo que introdujo el término "pre-embrión", es decir, el padre de una de estas "teorías modernas" que asigna una categoría distinta al embrión humano antes de que se implante (alrededor del 7mo día de desarrollo). Pero no solo Grobstein ha cambiado de posición a lo largo de su vida, sino que su término "pre-embrión" ya no se utiliza en la embriología moderna. Este artículo (en Inglés) de Ward Kischer es una refutación al uso de este término y a muchas de las postura de Grobstein
  • Carlos Alonso Bedate, luego de apoyar la ley del aborto en España, emitió un comunicado a modo de rectractación, donde dice que "Ya desde el comienzo de la vida embrionaria la vida del no nacido es una realidad humana independiente de la madre, que debe respetarse y protegerse. Así mismo, considero que el aborto no puede ser considerado desde ningún punto de vista como un derecho" (link).
  • De José María Genís Galvez no pude encontrar ningún texto en el que figurase opinión alguna con respecto al asunto.

Con lo cual, desde el punto de vista del debate, una de las autoridades que el autor cita no posee el nivel de reconocimiento aducida, la otra ni siquiera sostiene la postura que el autor le imputa, y de la tercera no provee ni se puede encontrar evidencia. Sigamos:

Esta hipótesis, suficientemente demostrada [Eh... no.] permite, a quien se apoya en ella, defender como no atentatorias contra la vida y como respetuosas de la vida aquellas acciones que se producen en el proceso constituyente del embrión antes de constituirse en feto, es decir, en estructura clausurada.

[De nuevo, es innegable, en cualquier marco teórico en el que se lo analice, que el cigoto es un ser vivo, que es un ser humano. Luego, interrumpir su desarrollo es necesariamente un atentado contra la vida humana.]

La teoría expuesta modifica notablemente muchos puntos de vista y establece un punto de partida común para entendemos, para orientar la conciencia de los ciudadanos, para fijar el momento del derecho a la vida del pre-nacido y para legislar con un mínimo de inteligencia, consenso y obligatoriedad para todos.


Demasiada basura junta. Mas aún en la boca de un supuesto teólogo y sacerdote o ex-sacerdote. Aquí no hay ni siquiera interés por la verdad: "Ya tengo la conclusión ¿de que forma puedo tergiversar los hechos para fundamentarla?". Y acá no estamos hablando de cuestiones doctrinales o canónicas. No, acá estamos hablando de vidas humanas.

Pensar que el autor inicia su texto diciendo "La cuestión está en que, cuando de realidad se trata, nos acercamos a ella más para cubrirla con el manto de nuestra ideología que para verla tal cual es, objetivamente", pero claro, los ideólogos siempre son los otros... Forcano, por vos no siento ni bronca. Me das ganas de llorar. A vos también te deseo (mucho mas que a Castillo) que Dios te agarre confesado.

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